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Mostrando entradas de octubre, 2024

Destinos cruzados.

Eran completamente diferentes y, aun así, habían forjado una amistad que parecía destinada a resistir las pruebas del tiempo. Se conocieron en la universidad el mismo año en que ambos decidieron darle un vuelco a sus vidas y convertirse en profesores de castellano. El primero había vivido toda su vida en la bulliciosa ciudad. La ciudad era su patio de juegos y su refugio. El segundo, unos años mayor, había llegado ese año con la determinación de empezar una historia fascinante, como él mismo solía decir entre risas. Por un capricho del destino o quizás por la mano invisible de la providencia, esta inusual pareja se apoyó mutuamente durante los cinco años que duró su carrera, y mucho tiempo después de haber egresado de la misma universidad. El recién llegado, con su inquebrantable optimismo, y el habitante de la ciudad, con su pragmatismo urbano, formaban una dupla singular. El destino quiso que trabajaran juntos en la misma ciudad, asegurando que la dupla dorada brillara junta. Los año...

El valor interior.

  El profesor se acercó al estrado y miró a los noventa estudiantes con una sonrisa irónica. "Bienvenidos al primer día de clases de Ingeniería Civil," comenzó. "Veo en sus rostros una mezcla de esperanza y confusión. Permítanme darles una referencia que seguramente encajará con lo que muchos de ustedes sentirán en esta carrera. En 'La Divina Comedia', Dante Alighieri describe su descenso al infierno con las palabras: 'Abandonad toda esperanza, los que entráis aquí'. No puedo pensar en una metáfora más adecuada para lo que les espera. Prepárense para un viaje arduo, porque solo los verdaderamente dedicados saldrán de este infierno con éxito." Hizo una pausa, dejando que sus palabras calaran en la audiencia. "Aunque, claro, dudo que alguno de ustedes entienda realmente lo que estoy diciendo. No espero que ninguno de los presentes conozca el libro ni mucho menos que lo haya leído. Pero no se preocupen, pronto descubrirán de qué estoy hablando....

Derrotar al miedo.

Cuando la periodista que cubría el campeonato de la Liga Nacional de Básquetbol les preguntó sus nombres, Leandro Galleguillos y Alejandro Páez estaban tan absortos en la emoción del momento que tardaron en reaccionar. Finalmente, respondieron casi a gritos, sus voces resonando al unísono. Amigos inseparables y compañeros de curso en el colegio Santa María de Copiapó, habían levantado juntos la copa del Campeonato Regional de Básquetbol 3x3 apenas un mes antes, derrotando a equipos de Vallenar, Huasco e incluso humillando a sus archienemigos de la Scuola Italiana. Esa hazaña les valió una invitación para participar en la LNB, que se celebraría en la ciudad de Quilpué. El viernes anterior al viaje a la Quinta Región, el director Quintana les organizó una ceremonia especial por la mañana. Incluso su profesor jefe, el maestro Ponce de León, los elogió como héroes. Fue un momento emocionante para los doce estudiantes del colegio que se embarcaban en la aventura más audaz de sus vidas. Aque...

La señorita Samanta.

Nunca he visto que exprese alguna emoción. Su rostro siempre muestra una expresión severa o incómoda, y cuando tienes la oportunidad de hablar con ella, sientes un irrefrenable deseo de salir corriendo. Todos mis compañeros de oficina tratan de evitarla, a pesar de que es la Coordinadora de Operaciones y está prácticamente involucrada en todo lo que hacemos durante el día, nuestra meta es evitarla. Fanática de los correos y de redactarlos con la mayor formalidad posible, esta resulta ser la mejor manera de interactuar con ella. Sin embargo, podríamos pensar que cuenta con una capacidad de gestión sin parangón, pero eso está muy lejos de ser verdad. El verdadero pilar de esta oficina es la señora María Teresa. Esa veterana es una máquina; sabe todos los detalles de cada cuenta con la que trabajamos, todos los antecedentes, registros, y me imagino que conoce todas las transacciones pasadas, presentes y futuras de cada uno de nuestros clientes. Además, tiene un carácter tan dulce que pare...

Mi princesa.

Gabriel y Valentina comparten una relación única, más allá de la típica dinámica padre-hija. Aunque son muy cercanos, Gabriel siempre ha mantenido su rol paternal, guiando a Valentina con firmeza y sabiduría. La abuela Leonor, madre de Gabriel, juega un papel fundamental en esta relación, aportando su experiencia y valores tradicionales. Un día, Valentina llegó del jardín de niños con la idea de ser una princesa. Gabriel reaccionó de manera inesperada, organizando un juicio improvisado para explicarle que ser una verdadera princesa requiere disciplina, estudio, idiomas, diplomacia, buenos modales y compromiso con los necesitados. Valentina quedó fascinada por la pasión de su padre y buscó la aprobación de su abuela. Leonor comprendió perfectamente las intenciones de su hijo. Desde que Gabriel se había quedado solo criando a Valentina, se había esforzado por brindarle todo lo necesario, educándola con cuidado y dedicación. Esta experiencia fue una oportunidad para hacer las cosas bien y...

Taaniel.

 Taaniel Tõkke es un joven de 19 años, nacido y criado en la pintoresca isla de Kihnu, Estonia. Desde que tiene memoria, la vida de Taaniel ha estado marcada por los campos y los ritmos de la tierra. Sus padres, Mart y Liina Tõkke, administraban con esmero una granja dedicada al cultivo de cebada y patatas, productos esenciales para su subsistencia en la isla. Desde temprana edad, Taaniel aprendió el valor del trabajo duro y la responsabilidad. Mart y Liina, conscientes de la importancia de estas lecciones, involucraron a su hijo en las labores agrícolas tan pronto como pudo sostener una herramienta. Los días de Taaniel comenzaban con el canto del gallo, ayudando a su padre a arar la tierra y a su madre en la siembra y cosecha. Estas experiencias no solo le proporcionaron habilidades prácticas, sino que también forjaron en él una determinación inquebrantable y una ética de trabajo admirable. La vida en Kihnu no siempre fue fácil. Las vicisitudes de vivir en un lugar aislado, afecta...

Paradigma.

  Bernardo Ponce de León había sido el profesor de matemáticas del Iquique English College durante más de veinte años. Hoy, recibió su carta de despido. Con cincuenta y ocho años, era conocido tanto por su mal carácter como por su vasta sabiduría. Varias generaciones de egresados del plan humanista lo recordaban como un viejo malhumorado, estricto y disciplinado. El profesor Bernardo pertenecía a la última generación de profesores de la escuela normalista y eso explicaba muchas de sus conductas. Con un título universitario de la UMCE, siempre había menospreciado a sus colegas que llegaban de otras universidades. Por lo mismo, entre sus colegas era conocido como el terror de los recién llegados, razón por la cual el resto de los profesores sólo mantenía una relación a la distancia con él. Definitivamente, el profesor Ponce de León era un hueso duro de roer. Bernardo era un hombre de estatura media, con una figura robusta y una presencia imponente. Su cabello, que alguna vez fue negr...

Mamá Carmen.

Benjamín nació en el corazón de la adversidad, como muchos niños de los estratos más vulnerables de nuestra sociedad. Pero, desde el principio, parecía que una estrella especial guiaba su destino. Con su cabello rojo intenso y pecas dispersas por toda su piel blanca, Benjamín era inconfundible en un polvoriento y humilde barrio de Iquique. Allí, las calles eran estrechas y las casas modestas, monumentos de resistencia y perseverancia. Los vecinos se conocían todos y compartían lo poco que tenían, luchando colectivamente contra las carencias diarias. Cada familia en Pasaje Los Castaños tenía sus propias historias tristes y difíciles. La vida en el barrio no era fácil; los problemas y vicios agravaban la ya precaria existencia de sus habitantes. A los ocho años, el mundo de Benjamín se tambaleó cuando su madre, consumida por una adicción que había comenzado mucho antes de su nacimiento, murió de una sobredosis. En el barrio, las noches se llenaban de susurros sobre la vida dura que Benja...

Una persona detestable.

Matías Munizaga es un arrogante, y el universo tiene preparada una lección contundente para su soberbia. Quizás el hecho de ser hijo único de una pareja de padres presuntuosos contribuyó a su escasa formación en valores. Sus padres, ambos abogados, están tan absorbidos por su trabajo que nunca han tenido tiempo suficiente para él. Por esta razón, una larga lista de empleadas ha asumido el rol de madres sustitutas de Matías, todas sin éxito y todas abandonando su trabajo debido a los malos tratos de este joven déspota.  Obviamente, sus padres han hecho oídos sordos a esta situación y, en lugar de intervenir como lo haría cualquier progenitor responsable, han preferido inscribir a su hijo en cuanta academia existe para que este vástago no sea su responsabilidad, sino de otros. Matías asiste a la escuela privada más costosa de la ciudad. Después de clases, pasa dos horas en Kumón, luego entrena voleibol dos horas más y finalmente va al gimnasio, el más exclusivo y mejor equipado. Esa ...

La licencia médica.

 Al entrar al restaurante, Susana me apretó la mano con entusiasmo, compartiendo su emoción. Nos sentíamos como dos adolescentes explorando nuevas aventuras, lejos de la seriedad que nos caracterizaba. Nada en aquel lugar parecía diseñado para dos adultos a punto de cumplir cincuenta años. La joven que nos recibió nos leyó al instante, o quizás nuestra actitud nos delataba. Mientras nos guiaba a nuestra mesa, nos describía con entusiasmo las delicias prohibidas para nuestras dietas. Luego nos dirigimos al patio interior, un oasis lleno de plantas y dominado por una impresionante fuente de piedra esculpida con figuras olmecas o mayas. Tomé a Susana por la cintura y la atraje hacia mí, sintiendo su respiración agitada por la emoción o el calor sofocante de Playa del Carmen en octubre. Susana estaba preocupada por el colegio, donde era la única maestra de Biología. Su sentido de responsabilidad y profesionalismo me habían atraído desde el principio. A pesar de los pocos recursos del c...

Siempre Juntos.

 Hace dos años, cuando el último día de noviembre llegaba a su fin y el reloj marcaba las diecinueve horas, me despedí de mi amada hija Isidora. La fría brisa de la tarde se colaba por las ventanas, mientras las hojas secas crujían bajo mis pies al caminar hacia el veterinario, cada paso resonando con el peso de mi decisión. Habían pasado diez años desde aquel día en que nuestros caminos se cruzaron, diez años llenos de juegos, ronroneos y amor incondicional. Recuerdo los primeros momentos, cuando sus pequeños ojitos curiosos exploraban cada rincón de su nuevo hogar, y cómo su suave ronroneo se convirtió en la melodía de cada día. La decisión de practicar la eutanasia fue devastadora, una carga que aún pesa en mi corazón. Aunque sabía que era lo mejor para aliviar su dolor, la culpa sigue persiguiéndome, como un eco constante en mi mente. A veces me pregunto si hice todo lo posible, si hubo algo más que podría haber intentado para prolongar su vida sin sufrimiento. Cada uno de esos...

Ma Amina.

  Capítulo 1: El origen de Amina. El sol se alza implacable sobre el desierto de Atacama, pintando el cielo de un azul intenso. En medio de este vasto paisaje árido, el hermoso pueblo de Pica se levanta como un oasis de vida y color. Los tamarugos se mecen suavemente con la brisa, y el aroma de los limones y mangos llenan el aire. Fue en este rincón del mundo donde Amina, una mujer de cincuenta y siete años, encontró su nuevo hogar. Amina había nacido en un pequeño pueblo costero de Senegal, donde el Atlántico besaba las arenas doradas y las palmeras se alzaban majestuosas. Su infancia estuvo marcada por los cantos y las historias de su abuela, quien le enseñó las antiguas tradiciones de la religión Yoruba. Sin embargo, un día, Amina decidió dejar atrás su tierra natal y embarcarse en un viaje que la llevaría al otro lado del mundo, a un lugar donde nadie conocía su nombre ni su historia. La llegada de Amina a Pica fue un evento que muchos recordaban con cariño. Vestida con un colo...

Lotería biológica.

Francisco siempre había sido un observador silencioso del bullicio de Santiago. Desde niño, había aprendido a leer las expresiones de las personas, a entender sus historias sin necesidad de palabras. Hoy, mientras viajaba en el Metro, se encontraba una vez más inmerso en ese mar de rostros desconocidos. Era octubre y el calor comenzaba a hacerse sentir en la ciudad. A pesar de que los trenes nuevos contaban con aire acondicionado, la mezcla de olores y la cercanía de los cuerpos hacían que el viaje fuera sofocante. Francisco, con su habitual prudencia, se colocó cerca de la puerta bloqueada del vagón. Sabía que su trayecto sería largo y prefería evitar los empujones de los santiaguinos apresurados y las miradas inquisitivas de las veteranas malhumoradas. Desde pequeño, Francisco había desarrollado una ansiedad social que lo mantenía siempre alerta. Había aprendido a moverse con cautela en los espacios públicos, consciente de los amigos de lo ajeno y los ladrones de ocasión. En el Metro...

La actitud de Segismundo.

Hace seis años, la vida de Segismundo cambió drásticamente cuando le diagnosticaron una rara condición médica: un síndrome autoinmune que impactaría profundamente en muchos aspectos de su vida. De la noche a la mañana, comenzó a tomar nueve pastillas diarias. Segismundo nació en Santiago, pero se trasladó a Iquique para estudiar en la universidad local y luego continuó trabajando en un colegio de prestigio, lo que lo motivó a quedarse en el norte del país. Aunque mantenía una comunicación constante con su familia en la capital, no tenía una relación estrecha con ellos. Como el hijo menor de tres hermanos, con más de doce años de diferencia con su hermano del medio, nunca desarrolló una conexión sólida para compartir cosas muy personales. Así que, tanto por la distancia física como emocional, Segismundo decidió enfrentar su nueva condición solo. Afortunadamente, sus doctoras se convirtieron en su círculo más cercano y de confianza. La médico que había tratado su tiroides lo recomendó a ...